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Viejo 10/Sep/05, 19:07
arielviera
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La aberración de las tendencias políticas occidentales.

Introducción

Las tendencias políticas han surgido como respuesta teórica a los problemas humanos de los ciudadanos de un estado. Las afiliaciones políticas están sujetas sobre todo a la escala de valores de los que la componen. Así, los defensores del derecho divino, ponían primero el status quo donde regía un gobernante designado por Dios antes que la calidad de vida de la sociedad. Se sometía así la libertad al despotismo de monarcas que mantenían a todo un pueblo en la miseria material y espiritual.
La humanidad se ha desarrollado de una manera dispareja. La escala de valores de la humanidad ha evolucionado entorno a la vida y la libertad o la libertad y la vida, pero las tendencias políticas vetustas han encontrado forma de sobrevivir entre los intereses materiales de los hombres. Así existen tendencias políticas que formalmente propugnan la creencia en los valores de la libertad y la vida pero actúan conforme a los intereses económicos de sus militantes.
Esta aberración de las creencias o convicciones políticas no es siempre consciente, constituye más bien un fenómeno que escapa a la apreciación de la inmensa mayoría de las personas que de él forman parte.

Escala de valores

Se pueden encontrar políticos que hacen oposición a ciertas tendencias actuales en Latinoamérica solo porque se asemejan a otras tendencias “violadoras” de los valores sobre los cuales se sustenta la sociedad occidental. Así encontramos un sincero rechazo a Chávez en algunos lugares de la geografía latinoamericana, solo porque éste hizo una campaña de alfabetización, una reforma agraria y ha construido centros médicos para esa sociedad, cosa que también hizo Castro. Por ello ven en Chávez un peligro, basados primariamente en su “similitud” con Castro.
Es de suponer que para estos individuos, lo más importante es no violar la evolución natural de las sociedades de consumo occidentales. Por encima de la vida y la realización plena del hombre ponen la preservación de las leyes mercantiles que regulan los servicios de educación y salud en la mayoría de los países occidentales. Este, por su puesto, no es su razonamiento en la mayoría de los casos.
En este punto los conservadores asimilan a los ya extintos defensores del derecho divino. Ponen la defensa del status quo por encima de la propia solución de los problemas humanos que es razón de ser de la política.

Militancia política y reacción

El punto de partida de la militancia en algún partido político es el razonamiento de los problemas humanos que aquejan a la sociedad. Esto es al menos lo que normalmente se piensa de la mayoría de los que militan en algún partido, ya sean Demócratas o Republicanos, ya sean Liberales o Conservadores, Reformistas o Católicos.
Ocurre un fenómeno muy extendido en la sociedad occidental, la militancia en algún partido deja de ser un proceso de legítima convicción para ser un efecto de reacción ante algún otro partido que se considere opuesto.
En Cuba se puede encontrar un sinnúmero de personas que como parte de su reacción natural a la falta de libertades y carencias que enfrentan se comienzan a afiliar a tendencias políticas totalmente opuestas a la opción comunista oficial. El proceso de reacción de convicciones es violento y conlleva a una asimilación a priori y de forma urgente de paquetes políticos sin el debido cuestionamiento de sus componentes, solo por el hecho que éstos contradicen en mucho la opción oficial del gobierno.
Es normal encontrarse en Cuba entre la reacción, también una reacción a todo modelo de sociedad que priorice la opción social ante la económica. La oposición cubana clasifica, según este razonamiento en reaccionaria, y es en su mayoría neoliberal.

Conciencia Política

Se deduce que el punto de partida de un debate político civilizado debe ser la escala de valores. Mas el debate político y la democracia no pueden establecerse entre dos partes reaccionarias pues éstas no están en calidad de cuestionarse su posición; posición que no es producto de la reflexión, ni de la deducción formal, sino de la reacción, a veces ciega y violenta a otra posición.
El debate político se torna estéril si está protagonizado por fanáticos o reaccionarios, pues éstos, aunque a veces disfrazados de demócratas, adoptan posiciones inamovibles; nacidas del corazón mas no de la mente, plagadas a veces de odios heredados de sus antepasados. La militancia en estas condiciones es solo falta de conciencia política, oportunismo e inmadurez.
La conciencia política es la que nos hace reconocer que estamos siendo nosotros los que escogemos el partido al que pertenecemos. Con ella no existen concepciones heredadas (de nuestros padres en el ejemplo más simple) sino concepciones razonadas que parten del análisis personal y no dejan margen a la equivocación ni al engaño. Haciéndonos mejores defensores de nuestros principios, legítimos pensadores y actores políticos.

Ariel Viera Díaz
Jueves, 11 de agosto de 2005
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