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Viejo 2/Sep/05, 19:07
davidcruzl
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Predeterminado Re: El revolucionari

> e_ppesimo ha escrito:

REVOLUCIONARIOS.- EL TERCER MUNDO

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

Jn.6:51



Ser revolucionario, cuesta sacrificio, persecución, intrigas y hasta son asesinados.

Grandes son ante el Padre, los luchadores é idealistas; todo mundo injusto los necesita; y todo mundo progresa por ellos.

Todo demonio rico implanta su reinado de injusticia; es una injusticia relativa; porque a esta injusticia le sale al paso, los espíritus revolucionarios, que pidieron serlo en el Reino de los Cielos; y como el divino Padre vé el futuro de los mundos, los autoriza; pues el Padre es justo por sobre todas las cosas; y es así que su Hijo Primogénito Solar Cristo, pidió ser el primer revolucionario en vuestro planeta; pidió ser el primer luchador contra toda injusticia; las jerarquías mayores llamadas padres solares, por lo general encabezan las grandes doctrinas; que transforman las costumbres de los habitantes de todos los mundos; tal fué la misión de la ley Mosáica y de la doctrina Cristiana; que suavizaron costumbres bárbaras propias de vuestra imperfecta evolución; nadie puede negar que así fue; pues estáis viviendo en la transformación; sóis actores vivientes de ella.

- Él siendo primero en todo poder, prefirió combatir al materialismo romano, con las mismas leyes humanas; escogió la dificultad é imperfección de vuestras leyes.

- Él tuvo que enfrentar la dureza y el orgullo, de los que se proclamaron reyes y emperadores de este mundo.

- Él dió la vida por una doctrina celestial.-

- Él dió el ejemplo al mundo; y todo revolucionario es un imitador del hijo de Dios; en el conocimiento y la jerarquía que le corresponde, entre las criaturas del Padre.

- Luchó contra la bestia capitalista, fué el propio hijo de Dios; fueron los burgeses romanos y judíos, los que complotaron para que el hijo de Dios muriera; el hecho de que ningún rico del naciente capitalismo antiguo, no entraran al Reino de los Cielos, fué el acabose para ellos; no le perdonaron ni al hijo de Dios; menos perdonan a los simples mortales, que tratan de enseñar al mundo, una justicia mejor y superior a la de la bestia; la causa por la cual matan los individuos pertenecientes a la bestia, es el extraño complejo a la posesión de las cosas; los llamados capitalistas acaparan mucho y no se estudian así mismos, del porqué acaparan; no le dan importancia a la filosofía, para poder entender a la vida; y al carecer de causa filosófica sus extraños acaparamientos, se tientan con facilidad en el uso de la fuerza; porque en el instante de acaparar, no pensaron en las necesidades de las criaturas del planeta; se hicieron individualistas en la lucha colectiva para ganarse el sustento para vivir; el drama de los extraños ricos, consistió en que los que los imitaron, reencarnaron dentro de sus individualidades, las demoníacas psicologías de la rapiña y la explotación; el principio de los extraños ricos, fué un principio totalmente carente de amor; pues ellos le dieron mayor importancia a la ganancia basada en el cálculo y la astucia; y en sus perfeccionamientos hereditarios, no renunciaron jamás a ello; fueron rocas de durezas mentales, hasta el fín; no quisieron poner en práctica, el conocerse así mismos, para rectificar los errores del espíritu; no le dieron importancia al divino consejo de Dios; el divino Padre Jehova, ya lo sabía desde eternidades atrás; es por ello que El les anunció el drama a los ricos, hace ya muchos siglos; antes que éstos nacieran a la vida; el tremendo dormir de tantas generaciones, con respecto a la bestia, constituye el mayor de los dramas en la historia del planeta Tierra.

La prueba de la vida consistía en luchar contra todo lo que era desconfianza entre los hermanos; se escribió: Todo espíritu duerme; duerme en sus propios derechos -dice el Padre-; desde el momento que existió un sistema injusto, desigual, extraño, no escrito en el Reino de Dios, había que luchar contra tal sistema con todas sus fuerzas; es así que los llamados revolucionarios surgidos durante las leyes del mundo del oro, son llamados profetas en el Reino Dios; que le pidieron al Padre hacer cambiar extraños sistemas de vida que le habían violado su ley; un revolucionario hijo -dice el Padre- dá hasta la vida por los demás, eso se llama caridad colectiva delante de Dios; y es más fácil que entre al Reino de Dios un revolucionario que dió hasta la vida por los vivos para que tuvieran mejor mundo, a que entre uno que se cruzó de brazos, contempló y no hizo nada; nace una nueva psicología de las cosas; entonces los mismos religiosos -dice el Padre Jehová-: debieron haberse convertido en los más grandes revolucionarios en un sistema de vida en que habían leyes desiguales; mi hijo -dice el Padre Jehová-, debieron haberse convertido en los más grandes revolucionarios, en un sistema de vida en que habían leyes desiguales; mi hijo -dice el Padre Jehová-: Fue el primer revolucionario por la causa divina; ¿por qué estos demonios no le imitaron? ¿qué hicieron? -dice-; entraron en alianza con un mundo extraño, se dió la mano; y perpetuaron la división del mundo con la injusticia; perpetuaron... eso se paga en el juicio; no se puede servir a dos señores; no se puede servir a un mundo injusto y entrar en alianza con él, y decir que se sirve a Dios; porque se es acusado de hipócrita delante de Dios;.... (disertaciones en cassettes)

Las revoluciones las creó el extraño sistema de vida, salido del oro; las revoluciones no las crearon los pobres; aunque los pobres y los sufridos, hayan participado en ellas; porque fueron obligados a tomar tal camino; porque el divino mandato que pidieron al Padre, de vivir la divina igualdad, en el lejano planeta, está escrito en sus destinos; todo espíritu que pidió venir a la Tierra, trae en sí mismo, el sello de la igualdad del Padre; existe en los espíritus, en virtud de sus libres albedríos, la tendencia natural, de imitar en lejanos mundos, la misma igualdad que vieron en el Reino de los Cielos; el divino término: Lo de arriba es igual a lo de abajo, lo llevan los mismos espíritus, a sus moradas planetarias.

Los revolucionarios son espíritus, que piden a Dios, enmendar, restituír extraños sistemas de vida, de lejanos planetas, no escritos en el Reino de los Cielos; sistemas de vida, extraños al Reino; y en virtud del libre albedrío de los espíritus pensantes, en sus respectivos pedidos al divino Padre Jehova, es que unos son profetas bíblicos y otros no bíblicos; los no bíblicos, no conocían la sensación de servir directamente, en las luchas por la vida; y pidieron al Padre, conocer y vivir tal sensación; igual ley cumplen los profetas bíblicos; cada cual en su respectiva ley pedida al Padre; lo que cuenta en su divina justicia, es el esfuerzo de cada uno; porque todo mérito había que vivirlo y experimentarlo en la prueba de la vida.

Todo revolucionario, que fué obligado a serlo, por el extraño sistema de vida, salido del oro, tiene ganado el reino de los cielos; porque su premio abarca a toda la humanidad; a un revolucionario, que luchó buscando la igualdad, en la prueba de la vida, le corresponde un puntito de luz, por cada poro de carne, de cada criatura de su generación; su número escapa al cálculo humano; este infinito premio se debe, a que todo revolucionario, imitó aunque en forma imperfecta, a la divina igualdad, enseñada por el Padre, en su divino evangelio; quien imita aunque sea en forma imperfecta, a la divina igualdad, salida del padre, es infinitamente premiado por el padre; por microscópica que sea la imitación; todo premio salido de él, es infinito.-

Los revolucionarios poseen un puntaje planetario; que los hace, primero entre los primeros; y siendo ellos los primeros ante el divino Padre, es que primeros serán ellos, en resucitar de entre los muertos.

El revolucionario dá su vida por algo que considera justo; grandes son en el Reino de los Cielos, los que dieron la vida, por el bienestar de otros; porque el revolucionario nó alcanza a ver su fruto, en la mayoría de los casos.

Había que buscar los derechos de todos, en el mismo evangelio que todos pidieron a Dios; la igualdad la enseña el Padre; los revolucionarios muchas veces sin saberlo, estaban cumpliendo lo prometido por el Padre.

La divina parábola del Padre, que dice: Todos son iguales en derechos, delante de Dios; les enseñaba por siglos y a cada instante, que el extraño sistema de vida del oro, era ilegal; los revolucionarios de todas la épocas, se dieron cuenta de ello; es por esto que todo revolucionario, entra al Reino de los Cielos.

Existen muchas causas por las que se lucha; más, la suprema de todas, es aquélla que defiende los mandatos del Creador del universo; pues de Él, salieron los pensadores y los revolucionarios; todos son esencias microscópicas salidas del Padre.

El comunismo se impone en este mundo, porque conoció el sufrimiento; escrito fué que todo humilde, es primero delante de Dios; no hay humilde que no haya conocido el sufrimiento; el comunismo fué una luz dada al mundo, por profetas llamados revolucionarios; que pidieron al Padre Jehova, dar una filosofía a este mundo, sin ser ellos, mencionados en sus divinas Escrituras; hay muchas clases de profetas; es por esto que fué escrito: De todo hay en el rebaño del Padre; ese todo, incluye la sorpresa hecha conocimiento.-

Todo revolucionario es llamado profeta; porque anuncia justicia salida de su individualidad; tal como lo hicieron los profetas de las escrituras del Padre.

Los profetas bíblicos, pidieron al Padre, divinas alianzas con la divina intelectualidad, de su divino evangelio; los profetas no bíblicos, pidieron divinas alianzas, con las experiencias salidas, del propio extraño sistema de vida.

Todo llamado revolucionario que no se sabía de memoria el divino Evangelio del Creador, no verá al Creador; es así que todos los que fueron gobernantes durante el extraño reinado de la bestia, ninguno verá a Dios; el saberse de memoria el divino Evangelio de Dios, dentro de la propia individualidad, era el divino mandato que fué dado para toda criatura pensante.-

Todo llamado rico que por causa de la posesión, intrigó contra los movimientos revolucionarios, tendrá divino juicio por coartar el libre albedrío de los que deseaban una mejor justicia.-

Todo proceso revolucionario para que haya ganado puntaje de luz, tenía que haber salido de los trabajadores; ningún influenciado por el oro, ninguno debió de participar en revoluciones, mientras que su espíritu sintiera las extrañas sensaciones del oro; porque fué divinamente enseñado de que ningún rico entraría al Reino de los Cielos; los que estaban marcados de no poder entrar al Reino de Dios, también lo estaban en cuanto a dirigir los destinos de otros, en las experiencias de la prueba de la vida; es por esto que ninguna revolución del mundo, ninguna quedará; es más fácil que queden las revoluciones de los trabajadores que no fueron ricos; porque el trabajador se asimiló con el divino mandato de Dios que dice: Te ganarás el pan con el sudor de tu frente; el llamado rico por el solo hecho de serlo, se alejó de tal divino mandato; fué un alejamiento con divina advertencia, de que no entraría al Reino de los Cielos; si los ricos no hicieron caso de la divina advertencia, infinitamente menos lograrán entrar al Reino de los Cielos.-